¿SE FUE? (2)


Cuando esa cosa salió disparada del coche la guardia civil indicó a Elías que se bajase del coche, le pidieron los papeles del coche, y resultó ser que no estaban en la guantera.

¿Dónde estaban esos papeles? La guardia civil vio que algo salió del coche pero no pudieron ver que era, puesto que salió demasiado rápido del vehículo.

Elías estuvo en juicio por la velocidad tan imprudente que llevaba, estuvo a punto de entrar en la cárcel, pero justo cuando el juez iba a dictaminar sentencia, se paró el tiempo y las personas estaban inconscientes, todas, todas menos Elías, que fue al que se dirigió el marciano, éste le dijo que le debía una, y que por tanto lo sacaría de este lío, Elías boquiabierto siguió al marciano, llegaron a casa y durmieron un rato. Mientras tanto allí en el juzgado las personas despertaron y todos se preguntaban que hacían allí, así que todos marcharon a sus casas y todos se olvidaron del asunto de Elías.

Al despertarse Elías, contempló que el marciano seguía allí en su casa, hablaron de lo ocurrido y Elías finalmente le pidió un favor; que siguiese haciendo favores a la gente de Arroyo de la Luz, pero que por favor se alejase de él, el marciano llorando se alejó pensando que no lo volvería a ver.

A la semana siguiente un chaval que trabajaba en un parque enfrente del Instituto Luis de Morales, cruzaba por el paso de cebra cuando de repente fué atropellado, entonces apareció él, el marciano para salvarle la vida, paró el tiempo y el muchacho pudo pasar sin que ese coche lo atropellara, pero esta vez fue distinto…cuando el tiempo siguió su curso, el marciano ya no estaba allí. ¿Dónde fué a parar?

A la semana siguiente este mismo chaval saliendo de casa el lunes por la mañana se lo encontró y el marciano dialogó con él, el muchacho al verlo se asustó y le preguntó qué de dónde había venido.