Mago de Oz


– Mago de Oz es un grupo español de folk metal. Formado en mayo de 1988 por el baterista Txus di Fellatio en el Barrio de Begoña, Madrid.

– Lanzan un disco con temas en directo, que recogiera la gira. El disco se tituló Fölktergeist, que se grabó también en las Fiestas del Pilar, en Zaragoza (en la carpa Interpeñas, en aquel entonces situada en el Recinto Ferial de la Calle Miguel Servet de la ciudad). En 1998 graban el disco La leyenda de la Mancha inspirados por la novela de Miguel de Cervantes deciden contar la historia de Don Quijote de una forma peculiar caracteristica del grupo, en este álbum es donde se encuentra su sencillo Molinos de Viento.

– Otras de sus mejores canciones son: La Costa del Silencio, la Rosa de los Vientos, Fiesta Pagana y la Posada de los Muertos.

– En el disco de Gaia II: La Voz Dormida, editado ya con su nueva discográfica Warner Music Latina; su primer single fue “La Posada de los Muertos”. Para Gaia II entró en el grupo un nuevo bajista llamado Pedro Díaz sustituyendo a Luis Miguel Navalon, quien a su vez había sustituido a Sergio Martínez. El siguiente sencillo sería la canción Hoy toca ser feliz.

– Disculpen si no se puede ver el video.

– Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A4go_de_Oz

vuelve el sábado (3)


Pero cuando Marta cruzó la esquina Miguel ya no estaba, Marta algo sorprendida y asustada, decidió volver a clase. Allí pasó toda la mañana pensativa y algo preocupada, volvió a casa, comió, se encerró en su habitación y seguía pensativa, la intriga de saber quien era ese chico podía con ella. Decidió salir y estar un rato con sus amigas para despejarse. Estuvo gran parte de la tarde en el parque con sus amigas, ya tenia la cabeza despejada, pero aún seguía pensando en ese chico, y llegó a la conclusión de que lo mejor sería dejarlo pasar y dejar de preocuparse. Se estaba haciendo algo tarde, y llegó la hora de irse a casa, Marta acompañó a casa a una de sus amigas, Irene, la conocía desde hacia varios años, jugaban juntas en el equipo de voleibol del pueblo, y con el paso de los años se habían hecho muy amigas, lo sabían todo la una de la otra, pero Marta no creyó conveniente contarle lo de Miguel, al menos por el momento, así que se pasaron todo el camino hablando de cosas de chicas, del instituto…

Marta dejó a Irene en su casa, al volver a la suya vio a Miguel que se acercaba por el final de una de una larga calle que llevaba hasta casa de Marta, pero ella no quería cruzarse con él, así que giró hacia la izquierda en la próxima esquina y dio un gran rodeo para volver a su casa, ella temía volvérselo a encontrar, pero no ocurrió.

Al llegar a casa, Marta cenó, y se fue a la cama, no tardó en dormirse, en un placentero y relajado sueño, que hizo que a la mañana siguiente se levantara muy enérgica y con ganas de ver a Miguel para hablar con él y preguntarle quien era. Pero Miguel no fue al instituto ese día, Marta pensó que debía haberle ocurrido algo, y esperó al día siguiente para hablar con él. Pero Miguel no apareció por ningún lado en las dos semanas siguientes.

Pero llegó el fin de semana y Marta salió el sábado por la noche, se lo pasó en grande con sus amigas en los bares del pueblo, salió un segundo a la calle a fumarse un cigarro y Marta se encontró justo enfrente a menos de dos metros a Miguel.