El laberinto(7)


Descubrieron un cartel que decía: “entrad para encontrar lo que buscáis pero, ¡cuidado! de no perderos o caeros.” Ambos se detuvieron y se quedaron en silencio, hasta que Marta lo rompió preguntando:

Marta: ¿Qué significa esto?

Miguel: Obviamente se refiere a que en realidad la cueva es un laberinto subterráneo, pero lo que en realidad me preocupa es esa última parte de “caeros”, quien sabe las trampas o criaturas que nos aguardan en el interior del laberinto. Marta no debes separarte de mí, y debes obedecerme en todo lo que te diga. Vayamos.

Ambos avanzaron con paso cauteloso, con mucho cuidado para no tentar a la suerte, entonces lo vieron, una luz al fondo, “por fin”, “lo hemos conseguido” pensaron aliviados corriendo hacia ella, o quizá no, de pronto la luz se convirtió en una llamarada y antes de que se dieran cuenta el fuego se expandía a su alrededor, por suerte Miguel logro protegerlos con un hechizo, pero su descuido al bajar la guardia le costo una buena quemadura en el brazo, se hallaban frente a un dragón, pero “es extraño” pensó Miguel aun dolorido del brazo, “¿como es posible que en un laberinto tan estrecho quepa un dragón?”, entonces se dio cuenta de que la cabeza salió por un orificio que había en el suelo, entonces el dragón, como si pudiera pensar, golpeo en suelo en el que se hallaban con su llamarada, Miguel logro protegerlos a ambos de nuevo, pero se dio cuenta de que el suelo estaba cociendo ante la llamarada, y su estructura cedió y ambos comenzaron a caer, entonces Miguel lo entendió todo, en esa palabra “caeros” se estaba refiriendo a que el dragón los arrastraría hasta el fondo, ambos cayeron en un lago, el dragón estaba esperando a que salieran a la superficie, pero en el fondo del lago había algo…