Comienzo de un nuevo curso escolar (1)


En un lugar de Arroyo de la luz cuyo nombre era el I.E.S. Luis de Morales, comenzaba un nuevo curso escolar. Toca el timbre, la mayoría de los alumnos se incorporan a las clases tarde. En un aula de bachillerato se encuentran todos los chicos sentados, aunque todos mirando a una nueva alumna, colocada en una mesa en primera fila. Enseguida en la clase se forma una pequeña pandilla que empiezan a hablar de ella, y la querían conocer, aunque ella estaba bastante tímida, ya que no conocía en el instituto a nadie o casi nadie.

Tras pasar la primera hora de la mañana, toca el timbre y llega también un nuevo profesor, aunque para Christin era bastante conocido. El profesor entró por la puerta se presentó “hola buenas días, me llamo Alexander y me gusta ir de fiesta”,  y le fue preguntando el nombre y lo que le gustaba a cada alumno, excepto a Christin. Pronto todos sospecharon, porque a Christin no le preguntó nada. Terminada la hora se acercaron algunos a decirle al profesor que si quería ir a una fiesta el fin de semana. Volvió a tocar el timbre y salieron todos al recreo. Christin se sentó sola en un banco y todos los chicos se acercaron a conocerla. Al principio ninguno se atrevía a hablarle, pero enseguida Fernando le preguntó su nombre y le invitó a la fiesta del sábado. Después de un rato hablando uno se atrevió a decirle, que si conocía al nuevo profesor. Al principio le daba vergüenza pero contestó que era su padre.

Más tarde cuanto tocó el timbre, todos volvieron a clase. Christin le preguntó a su padre, que si podía ir a una fiesta el fin de semana, él contestó que sí, porque el también tenía pensado ir. Christin no se sorprendió mucho, porque estaba acostumbrada a ir de fiesta con su padre.

A las dos y cuarto de la tarde tocó el timbre y todos se fueron para casa contentos de que por fin era viernes, y ese fin de semana le esperaba una GREAT PARTY.