Una Noche “Buena” (12)


Hoy es un día grande para todos, es noche buena. Todos se levantaron a las tantas, eso si con unas ganas de fiesta que no eran normales. Nada más desayunar quedaron por twitter con toda la peña para comprar el botellón y ver la hora a la que se saldría esa noche. Finalmente después de tweet arriba tweet abajo quedaron a las 4 en la minicasina. Toda la peña estaba allí, y como siempre Fernando y Chaves fueron llegando un poco más retardados ya que habían estado jugando al ping-pong en casa de Chaves y al que Fernando le había metido una paliza de las buenas. Unos minutos más tarde aparecieron los tres mosqueteros: Samuel, Lucio y Raúl.

No tardo mucho la gente a empezar a gritar de desesperación, ya que como siempre habían dejado los preparativos para el último momento. Lo primero fue el dinero para el botellón: todos sabíamos que se iba a beber mucho y la fiesta saldría por un pico por lo que Lucio, un gran entendido en las bebidas, decretó que lo mejor era comprar cosas baratas y relativamente buenas, cosa que dio mucho que hablar principalmente a Chaves que prefería beber calidad y en menos cantidad. Al fin y al cabo como todos eran unos borrachuzos dedicieron hacer caso a Lucio y todos se pusieron manos a la obra.

Después de terminar con los últimos preparativos de la música y demás efectos luminosos, cada mochuelo se fue a su olivo hasta las 12 y media, hora donde la fiesta daría comienzo.

Sorprendentemente esa noche ninguno de los habituales tardones llegó tarde, Raúl fue el primero en llegar andaba un poco despistado, no paraba de enredar con el móvil, por lo que algunos empezaron a sospechar que se traería entre manos. Los demás llegaron en su línea, por lo que la fiesta empezó media hora tarde.

En la casina poco tardó la cosa en desmadrarse, Samuel y Lucio empezaron a cantar Los Ecos del Rocío, solo cantaron media canción, después les volvió la cordura y vieron que todos se estaban riendo de ellos. Raúl empezó con su baile a lo pistolero, acompañado por Lucio con sus famosos bailes y poniendo caras raras (3 caras raras por segundo). Chaves y Fernando empezaron a bailar la jota, que se la había enseñado Samuel en un momento y cuando la gente se descuidó un momento todos iban en fila india cantando hacia los bares.

La noche solo acababa de empezar, una vez en los bares todos empezaron con la caza, menos Samuel que esa noche tenía más frío que un perro chico y una cogorza considerable. Raúl en un abrir y cerrar de ojos desapareció y todos pensamos que se había perdido como era de costumbre. Chaves, Lucio y Fernando estaban hablando con un grupo de muchachas que estaban bastante buenas. De repente se dieron cuenta que algo fallaba: Fernando tenía novia y se lo empezaron a echar en cara, a lo que Fernando les contó que Sophia se había ido a pasar las navidades con su familia al pueblo de su padre y estaba soltero. Pronto cada uno consiguió lo que quería y se fueron a rematar la faena a la casina. Una vez allí con el grupo de chicas apareció Samuel y se cortó un poco, pero no pasaba nada, porque estaba allí el as de los líos: el señor Chaves. En un momento le comió la cabeza de tal manera que se fue con una muchacha que le gustaba, pero que al principio no quería liarse con ella.

No fue hasta las 8 que volvieron a verse la cara toda la peña, y decidieron terminar la noche como se merecía, yendo a por los churros. Una vez allí apareció Raúl, que tenía pintalabios por toda la cara… No se tardó un segundo en hacerle un interrogatorio, pero Raúl que era muy pillo sorteó con facilidad todas las preguntas con un cambio de tema: Noche vieja.