Gran sorpresa(20)

Taj-Falaknuma-Palace-un-palacio-convertido-en-un-hotel-de-lujo6Jack y Jacome se montaron en el Peugeot 1960 rosa pálido de la hermana, casi no le había dado tiempo a sentarse cuando Jack piso el acelero y revolucionó el arcaico motor de ese automóvil. En la primera salida a la izquierda entraron en la famosa avenida de los Campos Eliseos. Jack miró  por el retrovisor y vi el famoso museo del Louvre, que en otro momento y situación le hubiera gustado admirar las famosas obras y esculturas de Leonardo da Vinci, Boticelli y compañía que aquel palacio albergaba. Cuando se quiso dar cuenta ya estaba recorriendo el exorbitante bulevar de suntuosos escaparates y ocho carriles que llevaba al Arco del Triunfo, aquella magnifica obra de arte en honor a Napoleón Bonaparte. En cuanto se iban acercando más descomunal parecía.

Recorrieron la amplia avenida hasta la gran rotonda del Arco y Jack tomó la segunda salida a recomendación de Jacome. Pasaron el lujoso Hotel de Crillon y dieron vista a una gran avenida de consulados de los países mas importantes.   A Jack le recuerda mucho esta calle a una que visitaba con frecuencia  en Nueva Jork. Un par de giros mas y se encontraron en aquel club al cual a Jacome sentía nostalgia de una época mejor, en la que convivían toda la familia y eran felices, y sin embargo ahora no le quedaba nada… Aparcaron en una zona reservada, no esperaban tardar mucho, y entraron por la gran puerta giratoria que adornaba aquella fachada renacentista. Saludaron al recepcionista, vestido de esmoquin   y le hizo un gesto como que esperasen hasta que colgara el teléfono.

-¿Qué desean señores?- dijo en un tono lento pero seguro, en dos idiomas primero para que Jack se enterara, ya que él no tardaba ni un segundo en reconocer a un americano, debido a la frecuencia de jankis en aquel local y luego en francés para Jacome.

-Venimos a enterarnos de quien eran un par de hombres que frecuentaron este club recientemente.- Dijo Jack un tanto serio.

El señor de esmoquin cogió el telefonillo y dijo unas palabras rápidas en francés que no entendieron.

Podéis pasar preguntarle al señor de la corbata roja- Dijo el recepcionista con un breve movimiento de manos.

Jack y Jacome atravesaron una puerta francesa de madera, antigua pero muy bien cuidada  y entraron en una sala rectangular enorme, abrillantada, revestida de madera clara desde el suelo hasta el techo. El suelo era de mármol ámbar  con franjas de basalto negro que formaban un hermoso  grabado  y recargaba el origen inicial de aquel esplendido palacio. Al hablar con el mesero de la corbata roja y describirle la precaria imagen de aquellos dos hombres él le dijo que preguntasen en recepción que le dieran el nombre de la mesa 22 de las 8 de la noche.

Al obtener esa información fueron directos por donde habían venido y le dispusieron dichos datos al recepcionista, que saco un gran libro que ponía en grande y “viernes, 22 de Marzo”, tras mojar el dedo en una especie de esponja se dispone a pasar hojas hasta llegar a la adecuada, empieza desde arriba con un leve trazo con el dedo índice  que acaba en la ultima línea, que correspondía a la hora de salida.

-Vinieron 7 personas de las cuales 5 comieron, ya que dos parecían guardaespaldas entraron a las ocho y media y salieron a las una y cuarto y la reserva consta a nombre del señor Tancredi- dijo el recepcionista un tanto dudoso.

Jacome lleno de furia arremetió contra un busto del siglo XVII con tal fuerza que lo partió en cientos de pedazos.

FUENTE: imagen

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