El principio de un final (23)

-Jack, Jacome entrad en el hotel ¡rápido!- dijo Don Tancredi- tengo prisa y no quiero malgastar mi tiempo con esta escoria que no se merece ni el aire que respira.

Mientras Jack y Jacome entraban en el sótano del hotel dos fornidos hombres andaban de tras de ellos con los fusiles tocando la espalda de los dos reos.

Don Tancredi respondió a su busca.

El mensaje decía: “Jack sabe demasiado eliminalo. Y a su francesito también puede saber demasiado también.

Don Tancredi estaba a punto de dar la orden de disparar cuando Jack sacó de su bolsillo un pequeño artefacto y disparó dos dardos enloquecedores con gran avidez a sus fusiladores, los cuales se dispararon entre ellos. Don Tancredi perplejo escapó. La manera de correr de su jefe provocó una sonrisa en Jacome mientras decía:

-Corre mi pelotita de sebo, pronto te arderás en el mundo de las tinieblas.

Jack ensimismado e incrédulo no hizo preguntas. NO era el momento de ello. Don Tancredi se subió en su Cadillac da Ville mientras que Jacome y Jack. Don Tancredi consiguió escapar por la frontera a España donde se escondería en un refugio escondido. Jack en vez de seguirlo se desvió del camino y fue a Bourdeux. Allí encontraría la ayuda de Keed, una vieja amiga de Jack. Keed llevaba uno de los más grandes mercados de venta ilegal de armas de los que Don Tancredi abastecía la mafia. Pero lo que Tancredi no sabía era es que Keed, pertenecía a una orden de asesinos que buscaba el fin de la mafia de Tancredi. Keed y Jack esperaban el momento adecuado para asaltar el cuartel de Sicilia. Una vez abastecidos de armas fueron a la frontera española. Una vez en Barcelona Keed, sacó de su bolsillo un mapa con los escondrijos de la familia. Tancredi posiblemente se encontraba en un pequeño pueblo de campesinos y yunteros de Extremadura. Una vez en Cáceres Keed y Jacome cargaron las armas ante una futura batalla. Se notaba que don Tancredi estaba en ese pueblo. Nadie en las calles y el silencio cortaba el viento cual águila  culebrera se lanza sobre suSAM_3077 presa. Subieron a la mina y varios disparos acompañaron a Kedd, Jacome y Jack. Tras una fuerte batalla los tres protagonistas derrotaron a las fuerzas leales de Don Tancredi. Se adentraron en la mina en busca de su presa. Jacome se colocó una cuchilla en la muñeca. Después de mucho tiempo recorriendo la mina encontraron a Don Tancredi. Tras una fuerte pelea entre Jack y Tancredi, el jefe quedó en el suelo muy débil. Keed y Jack lo cogieron por los brazos a expensas de que Jacome disparara para rematarle.

Pero Jacome se acercó con aires de superioridad y dijo:

-Mataste a mi madre por un “fallo insignificante de puntería”. Yo no te dispararé. Te dejaré escapar, no soy como tú.

Keed y Jack incrédulos lo solltaron y Tancredi intento correr, pero Jacome se lanzó por la espalda sobre él y   le clavó la cuchilla en la espina dorsal. Jacome dijo_

-Mataste a mi sin que ella supiera que iba a morir, asique me parece justo que yo te mate a traición.

Fuera de la mina recuperaron el aliento.

-Bueno chicos creo que es momento de asaltar la base de Sicilia. -dijo Jack.

-No Jack, es el momento de atacar primero la base de Nassaú. Con Nassaú fuera del mapa, Sicilia se rendirá. -señaló Keed-. Además Nassaú es más débil solo tenemos que bombardearla.

-No se Keed, creo que han instalado torres con morteros y cosas por el estilo. Pero aun así es una zona pobre que no cuenta con muchos apoyos de la familia.-dijo Jack-. Será divertido.

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