Vacaciones en familia (2)

Al acercarse observaron que dentro no había nadie y su desesperación por encontrar a alguien aumentó. Decidieron volver por donde habían venido con la esperanza de encontrar nuevamente el hotel. De repente oyeron a alguien dando voces, parecían gritos de auxilio. Se quedaron quietos y nuevamente se oyercriminalon; lo sorprendente era que procedían de la furgoneta blanca que habían quedado unos metros atrás.

Manuel, que era más intrépido, les propuso acercarse para ver si alguien estaba en apuros. Ana y Ángel no estaban muy convencidos, pero finalmente accedieron a la propuesta de Manuel. De repente apareció un hombre corpulento con un maletín en la mano. Al verlos nervioso se ofreció a ayudarlos y los invito amablemente a que le acompañasen a su coche que se encontraba aparcado dos calles más abajo.

A Ana no le gustaba demasiado el aspecto que tenia pero era la única opción que tenían para poder salir de allí.

Subieron al coche y el aspecto amable que en un principio parecía tener cambio radicalmente una vez que el coche arranco y se adentro por otras calles que, por supuesto, ellos no conocían.

Pero lo peor estaba aún por llegar, de repente miguel miro hacia atrás se quedo horrorizado cuando observo que la furgoneta blanca les perseguía y el conductor llevaba un pasamontañas.

 Apenas tuvo tiempo de avisar a los demás, cuando se introdujeron en una nave grande, en mitad de un descampado.

El conductor de la furgoneta fue hacia ellos y con gestos bruscos les obligo a bajar del coche. Les indico que fueran hacia la parte trasera de la furgoneta y justo allí aparecieron dos personas más. Llevaban  también la cara cubierta  con un pasamontañas. Casi sin darse cuenta los maniataron los metieron en la furgoneta, no sin antes advertirles que si pedían auxilio o intentaban escapar sería peor para ellos.

La furgoneta estaba oscura y tenía un olor raro. Estaban tan asustados que ni siquiera se atreverían a hablar entre ellos. De pronto escucharon un sollozo y Manuel y Ángel pensaron que era Ana que estaba llorando, pero no era ella. Era…

Fuentes: imagen

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