Vacaciones en familia (3)

Era otra niña que estaba pasando por las mismas circunstancias que ellos. Mientras la furgoneta seguía su destino y los secuestradores iban bebiendo y cantando en los asientos delanteros, en el maletero los chicos hablaban asustados. Le preguntaron a la otra chica, llamada Carolina que de dónde venía y como había ido a parar a esa horrible furgoneta al igual que lo habían hecho ellos. Ella contestó asustada que estaba de vacaciones con su familia en un apartamento que tienen al lado del hotel en el que ellos se alojaban, que había salido a dar una vuelta con su perro, pero entonces este se le escapó y la llevó a ir detrás de él hasta ir a parar a ese callejón sin salida en el que kkkkkkkkkkkkkla agarraron por detrás y la metieron allí. Era una chica de la misma edad que ellos, e igual de asustada, no podía parar de llorar. Los chicos la intentaron calmar aún estando ellos igual de mal pero no podían hundirse, tenían que salir de aquello como fuera y no lo podrían hacer si no estaban unidos y fuertes.

Al cabo de unas largas e interminables horas la furgoneta se detiene, se escucha como los secuestradores salen de la furgoneta y se dirigen hacia el maletero, el temor de los chicos aumenta por segundos… Los agarran a los cuatro, y los empujan a la vez que no paran de gritarles. No sabían a donde los llevaban, tenían los ojos vendados y solo escuchaban el sonido del mar y los sollozos de Carolina que no podía dejar de llorar.

Llegaron a su lugar de destino, les quitaron las vendas de los ojos y los ataron a sillas. Todo era muy oscuro, estaban los cuatro en una pequeña habitación vacía, sin ventanas, sin apenas luz… Y lo peor de todo sin saber que querían esos hombres de ellos y por qué les estaban haciendo eso.

Fuente: imagen

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