Momentos de tensión (21)


Me encontraba en una situación extraña ya que todo habia pasado demasiado rápido y no sabia ni tenia la menor duda de lo que pasaria cuando me encontrara cara a cara con aquel hombre trajeado con unas gafas de sol negras que en todo su conjunto reflejaban respeto y no tenia cara ni pintas de tener muchos amigos, el perro que iba paseando era un boxer que soltaba unas babas de lo mas asquerosas; decidí acercarme despacio y con la mirada hacia el suelo como aquello que no quiera la cosa y no tubiera nada que ver, nos ibamos acercando cada vez más y a cada paso que daba el corazón me latía más y más rápido, estaba sudando y nervioso y no me lo podía creer justo cuando levanté la mirada vi al hombre riendose y cuando estabamos a la misma altura en la calle se me acerco y me dijo… “tranquilo chaval que no muerde” soltó una pequeña sonrisilla y continuó su camino, mi corazón pasó de cien pulsaciones a cero en un segundo, me reuní de Calle1nuevo con Elisa el abuelo y Tomás, les conte lo que me dijo y todos me dijeron que no pasaba nada que estubiera tranquilo, estubimos esperando un rato más y pasaban coches, la gente aparcaba y se iba o recogia sus coches y continuaba su camino pero hubo una furgoneta que no se movió en las dos horas y cuarenta minutos que estuvimos esperando a aquella persona que nos había citado, en la publicidad de la furgoneta ponía NECROX en grande, ninguno conociamos esa empresa y decidimos buscarla en Google, al parecer la empresa NECROX era de productos de limpieza y había quebrado hace unos años pero sin embargo la furgoneta y las pegatinas estaban en perfectas condiciones y no dadan ningún aspecto de una furgoneta vieja y abandonada, seguimos esperando al momento del encuentro con aquella persona pero nada, decidimos volver a casa y cuando llegamos a casa del abuelo había una nota pegada en la puerta que decia lo siguiente…

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