La caja sorpresa.(22)

En la nota decía “Deberíais haber venido solos”, esta nota sonaba como una amenaza, no entendíamos nada, no entendíamos para que querían que fuéramos solos. No sabíamos si nos querían hacer daño o sicaja_puertamplemente preguntarnos sobre el abuelo y sus poderes que dirigían a las personas al sitio al cual quisieran ir. Lo que sí sabíamos a ciencia cierta era que la persona o personas que nos habían citado habían estado ese día, a esa hora y en el lugar acordado, pero seguramente camuflados y lo más seguro que en la furgoneta que ya antes nos había parecido misteriosa.

Lo raro era que esos días todo cambió, empezamos a recibir notas anónimas firmadas por un tal “A”. Teníamos miedo pero no solo por nosotros sino también por el daño que pudieran causar esas personas desconocidas al abuelo.

Las notas solían ser de amenazas para asustarnos pero no dejaban un mensaje claro ni nos daban pistas de que querían de nosotros ni quienes podían ser, hasta que un día mientras desayunábamos sonó el timbre de casa, no teníamos ni idea de quien podía ser a esas horas de la mañana, no era frecuente tener visitas a esas horas. Me acerqué hacia la puerta para abrirla, y al hacerlo y para mi sorpresa, no era nadie sino algo. Quien fuera que nos enviaba los anónimos ahora nos había enviado un paquete. Lo llevé corriendo dentro para enseñárselo a los demás y abrirlo. Y al hacerlo nos encontramos con…

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