Los relatos de Mario (1)

Mario es un chico de 16 años, vive en las afueras de una pequeña ciudad al norte de España en una gran mansión. Vive con Ana y Diego que son sus padres adoptivos, un matrimonio adinerado que lo adoptó cuando éste era un recién nacido.

Los padres de Mario lo pusieron en adopción nada más nacer pero nadie sabe el motivo, ellos piensan que no podrían mantenerlo o quizás supusiese para ellos una carga…

Diego y Ana siempre han tenido a Mario muy controlado, no le dejaban ir solo a ningún sitio y siempre tenía que dar cuenta a sus padres de lo que hacía o dejaba de hacer, con quién iba, a dónde, etc.

Desde muy pequeño a Mario siempre le ha encantado el mundo del cine, especialmente el cine de terror. Cuando ya era un poco más mayor empezó a escribir relatos con historias relacionadas a las películas que veía, sus padres lo veían una buena idea pero de repente a los dos meses de empezar Mario a escribir se lo prohibieron sin darle explicaciones, únicamente le decían que era una pérdida de tiempo.

Mario no pudo nunca dejar de escribir así que tuvo que empezar a hacerlo a escondidas. No entendía por qué no podía escribir, era lo que le gustaba, un hobby cualquiera como al que le gusta la música, o al que le gusta el deporte.

En el instituto Mario tenía pocos amigos, le tomaban por “el rarito de la clase”. Aunque tenía un par de amigos y una mejor amiga, Isabel. Desde que tenían 3 añitos Isabel y él han sido muy buenos amigos. A ella también le encanta el cine como a Mario y siempre quedan para ver películas. Un día Isabel estaba leyendo el periódico y de repente lee una historia igual que la que Mario escribió el día anterior, y al momento de leerlo lo llama y le dice:

-¡Mario, soy tu mejor amiga y no me cuentas que publican tu relato en el periódico!

Mario confundido le responde:

-Léelo bien porque yo no publiqué nada… Quizás sea un reescribiendolato parecido.

Isabel al otro lado del teléfono le contesta:

-No, los personajes se llaman igual pero un momento…

Mario sigue confundido y le corta:

-¿Qué me estabas diciendo? ¡No te quedes a medias!

Continúa Isabel:

-No es ningún relato Mario, ha pasado de verdad ayer en la ciudad que tú escribiste en tu relato, a dos personas que se llaman igual y el mismo suceso… Tienes que leerlo… Qué casualidad más extraña…

Añade Mario sorprendido:

-Lo leeré me parece muy raro todo esto.

Fuentes: IMAGEN

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