Caso Asunta

Hace dos años, el 22 de septiembre de 2013 para ser exactos, apareció muerta en Teo (La Coruña) una niña de 12 años llamada Asunta Basterra. Asunta era hija adoptiva de Rosario Oporto y Alfonso Basterra, principales sospechosos de su muerte.  El dia 24 Rosario fue arrestada y acusada de homicidio porque la policía afirmaba que en sus declaraciones había ambigüedades y versiones contradictorias. Al día siguiente, también fue acusado y arrestado Alfonso Basterra. Las investigaciones empezaron en la finca de los padres en busca de restos de pastillas. Tras varias investigaciones descubrieron que Asunta era la principal beneficiaria de la herencia de sus abuelos maternos, lo que podría ayudar a a dar cuerpo al crimen. En los análisis toxicológicos se demostró que la niña fue sedada, y la autopsia concluyó que después de sedada fue asfixiada. Las primeras hipótesis señalaban que Asunta descubrió un secreto de familia relacionado con la herencia de sus abuelos antes de morir. En ls semanas siguientes, los abogados de ambos padres quieren evitar que entren en prisión preventiva alegando que no había pruebas suficientes, a lo que el juez respondió que había indicios suficientes y posibilidad de que destruyeran pruebas. Los sedantes resultaron ser unos tranquilizantes denominados lorazepam, cuya marca comercial más conocida es Orfidal. En una de las grabaciones a los progenitores adoptivos, se escuchaba claramente cómo Rosario le pregunta a su marido si se había desecho de “eso”, a lo que Alfonso respondió que era mejor no hablar por si los estaban grabando. En enero de 2014, tras varios juicios y declaraciones, dos profesores de música de Asunta afirmaron que en cierta ocasión vieron a Asunta “como drogada, sonámbula”, lo que abrió nuevas investigaciones. Tras un año de trabajo en segundo plano, el caso ha vuelto a primera plana, con el hallazgo de la compra por parte de Alfonso Basterra de 125 comprimidos de Orfidal, que afirma haberlos comprado porque su mujer está en tratamiento con ellos, pero entra en contradicción con declaración de Rosario Porto, que contó que tomó “algún comprimido suelto”, y hay una gran diferencia entre las cifras. Ambos progenitores se siguen declarando inocentes, y “uno es inocente hasta que se demuestra lo contrario”, pero todas las pruebas dicen lo contrario…

FUENTES: TEXTO, IMAGEN

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