¿Error fatal? (5)

Esperó un poco más, por si se había retrasado por alguna circunstancia. Mario decidió volver a casa porque Isabel no venía y sus padres le empezarían a interrogar, como de costumbre. En el camino se acordó que la madre de Isabel le dijo que ella no se encontraba bien; tal vez por eso había faltado al encuentro, podría seguir enferma. Mario dejó de darle importancia al asunto cuando llegó a esa conclusión y siguió su caminata hacia casa. Cuando llegó, dejó la mochila y fue corriendo a buscar el periódico. No lo encontró por ninguna parte, pero no se atrevía a preguntarle a su padre dónde estaba, porque éste le extrañaría que buscara el periódico, ya que nunca lee. ¿Cómo sabría entonces si su historia se había hecho realidad, supuestamente? Tras darle varias vueltas se le ocurrió que tal vez en un periódico digital estaría la noticia. Encendió el ordenador y comenzó a navegar por todos los periódicos que conocía… y en ninguno aparecía una historia igual o similar. Respiró aliviado y se sentía feliz, tranquilo porque todo había sido casualidad. Apagó el ordenador y decidió volver a echarle un vistazo a la historia. Cogió el bolígrafo e intentó escribir algo más. Comenzó poniendo el punto a la última frase de la historia, que se le había olvidado. Su mano nada más poner el punto empezó a temblar y se le cayó el bolígrafo.

-La historia no estaba terminada porque faltaba el punto. ¿Y si ahora que lo he puesto la historia ya está terminada y pasa de verdad?- murmuró Mario.

Su mente se llenó de pensamientos que le decían que iba a ser el culpable de la muerte de una madre y sus hijas. Fuera había una tormenta y los truenos acentuaban su miedo. Necesitaba hablar con Isabel. Cogió el móvil y probó a llamarla, pero la tormenta hacía que no tuviera cobertura. Aquella noche no pudo dormir, pero no fueron los truenos y relámpagos, sino su conciencia que seguía acusándolo. Sólo podía esperar a que llegara la mañana y comprobar si era verdad o no…

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