EL gran secreto es heredado(21)

Mario no podía esperar más, necesitaba saber qué era lo que su abuela tenía que contarle. A pesar del mal rato que pasó diciéndole que sus historias se habían hecho realidad más de una vez, no se arrepentía de haberlo hecho. Mario notó que su abuela reaccionó como si todo esto le fuese familiar, cómo si ella lo hubiera vivido… Tras una breve pausa para tomar aire la abuela comenzó a contarle su historia a su nieto:

-Verás… Aquello que debo contarte es que todo esto de las historias que se hacen realidad yo ya lo viví hace muchos años, cada vez que escribía un relato de los míos al día siguiente escuchaba por la radio noticias contadas tal y como yo las había escrito anteriormente. Al principio la casualidad podía resultar hasta interesante, yo se lo contaba a mis amigas y tampoco reparábamos mucho en ello. Sin embargo, con el paso del tiempo la casumanoabuelaalidad ya me empezó a asustar, ya no eran dos historias las que se habían hecho realidad sino más de quince… Cuando me di cuenta del gran problema que estaba viviendo,  del daño que mis historias le estaban causando a mucha gente decidí dejar de escribir aunque fuese imposible. El dejar de escribir me duró un mes como máximo, enseguida tuve que volver a relatar pero esta vez me planteé el cambiar de tema. Si las historias de terror se hacen realidad, ¿por qué no iba a hacerlo una preciosa historia de amor? Asique lo intenté pero nada, parece que nosotros hemos nacido para escribir historias de terror y nada  más. Era poner a escribirme una historia de amor y ni una sola idea se pasaba por mi cabeza y, en cambio, mil historias de terror ya se me habían ocurrido. Comencé a investigar sobre si había más casos como el mío o qué era lo que me ocurría, ¿acaso estaba endemoniada o algo por el estilo? Pero, ¿sabes qué hijo mío? Que todo tiene solución y no hay problema que no pueda solucionarse y éste problema no iba a ser la excepción obviamente…

De repente su abuela se no dijo nada más, se puso muy pálida y se desplomó en el suelo. Mario estaba muy nervioso sabía que su abuela tenía la solución para acabar con su problema y también sabía que algo grave le estaba pasando asique sin pensar ni un segundo llamó a su madre para pedirle ayuda.

Mario está muy asustado no sabe qué es lo que le puede haber pasado a su abuela… Llaman a una ambulancia y llevan a la mujer al hospital donde es ingresada. Mario espera ansioso que su abuela se recupere, pero… ¿qué pasará? ¿Se recuperará y le contará la solución para que sus relatos dejen de hacerse realidad?

FUENTES: Imagen

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