Las cosas se complican…otra vez (23).

Mario decidió quedarse todo lo que quedaba de tarde en la sala de espera mientras su abuela seguía recuperándose, era algo normal, tan solo una bajada de azúcar aunque…. lo que tardaban en darle el alta. Esa noche volvió a casa, dispuesto a volver a quedarse en la sala de espera al día siguiente y llevarse los deberes para hacerlos allí, suponiendo que se iba a quedar un largo rato. Dicho y hecho, ese día llegó al hospital, preguntó dónde alojaban a su abuela y siguió las indicaciones de la enfermera que le mostraba dónde ir. Se sentó en un banco y sacó sus deberes para hacerlos. Las horas pasaban lentamente, por lo que pudo hacer bastantes cosas ese día. Adelantó deberes y escribió el principio de una historia que ocurría en un hospital, ya que se sentía inspirado.

hospital Al poder quedarse allí toda la tarde, pudo observar todo lo que le rodeaba con mucho tiempo. Muchas personas pasaban por esa sala ese día, se sentaban a esperar a los familiares que estaban dentro y paseaban nerviosamente por los pasillos hacia las diferentes máquinas expendedoras, intentando así reducir con comida o bebidas el agobio que les daba esperar noticias de los médicos que podían no ser buenas. Había de todo; algunos estaban rezando en silencio, otros ojeaban algunas revistas tranquilamente y los más nerviosos paseaban de arriba a bajo mirando al suelo. “Hoy están más inquietos, es sólo una sala de espera corriente.” pensó Mario. De repente, se dio cuenta de que estaba en la sala de espera de la unidad de cuidados intensivos. Un sudor frío le empezó a recorrer la frente. Se lo secó rápidamente. No podía ser, puesto que le habían mandado a esperar a su abuela en esa sala, ella debería estar dentro, a pesar de que el día anterior sólo tenía una bajada de azúcar. A no ser…

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