El fin de la misión y el comienzo de una vida(19)


Por fin estaban de vuelta en el mundo real, por supuesto eso no quería decir que hubieran acabado sus problemas, como pronto pudieron comprobar los muchachos ya que se encontraban en el cielo volando con un dragón enorme, y como es obvio, no podían llevárselo a casa, no solo porque no cabe sino porque estaban en el mundo real, así que no podían mostrar los seres mágicos a las personas, su única opción era devolver el dragón a su mundo o bien llevárselo al pasado para que Merlín decidiera que hacer, de cualquier modo era fundamental que Miguel recuperara sus poderes, así que después de esconder al dragón, regresaron a casa de Marta y a partir de ese momento la estuvo adiestrando para que aprendiera a usar los poderes y de este modo pudiera devolvérselos a Miguel. Pasaron varios años hasta que por fin, después de vivir muchas aventuras con Marta y enseñarle como usar sus poderes, Marta aprendió lo suficiente para devolver sus poderes a Miguel y así lo hizo, de este modo Miguel busco al dragón y con un hechizo lo convirtió de nuevo en un bebe, y después de asegurarle a Marta que volvería, pronunció el hechizo para viajar al pasado y desapareció, tal y como apareció, con un destello de luz, solo que esta vez Marta no estaba borracha, Marta se sentó frente a la ventana de su habitación, observando la calle en espera de que regresara su amado, tras unas horas Miguel apareció, tenía algunas heridas pero estaba ahí, junto a ella, ella lo abrazo y le aseguro que no lo dejaría volver a irse jamás, este le explico que a su regreso se enfrento con el enemigo de Merlín y por eso estaba herido, también le contó que Merlín logro recuperarse gracias al bebe dragón, y que desde ese momento era libre y podía hacer lo que quisiera, así que desde ese momento estaría con ella y vivirían grandes aventuras…FIN

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Vuelta al mundo normal (18)


Como la cuerda que Miguel le tiró a Marta no era lo suficientemente larga para llegar hasta el fondo del agujero y sacar a Marta y al dragón, Miguel corrió para buscar una nueva cuerda o algo o alguien que le ayudase principalmente a sacar a Marta de allí. Miguel tardó varias horas en llegar pues no encontraba ninguna cuerda y no le hacia ninguna gracia pedir ayuda a aquellos extraños animalejos. Pero un gran susto fue el que se llevó cuando llegó a donde estaba Marta, o quizás una gran sorpresa… El caso es que cuando Miguel llegó a donde Marta estaba, el dragón ya había crecido durantes esas horas lo suficiente para volar y poder montar a Marta en su lomo, pero había una pequeña pega… el dragón todavía no volaba lo suficientemente alto para poder sacar a Marta de aquel agujero tan hondo. Esperaron durante horas, se hizo de noche y la joven chica tuvo que pasar una fría noche en aquel espantoso pozo. Al amanecer el dragón media ya casi dos metros y medio de alto y una frondosa cola de casi los dos metros de longitud, una gran cabeza y unas enormes alas, el dragón podría pesar alrededor de 200 o 300 Kg, ya no era una dragón enano como se pensaba. Esto era una dato importante pues este no era el dragón que Merlín quería, y quizás Miguel ya no tuviera ninguna misión y podría quedarse a vivir en la tierra como una persona normal. Como hemos dicho el dragón creció bastante en poco tiempo y pudo sacar perfectamente a Marta de ese agujero. Cuando Miguel vio aquel enorme dragón se sorprendió muchísimo, pero no dudo ni un solo segundo en subirse a lomos del que anteriormente era un pequeño dragón que cogía en sus bolsillos y salir volando de alli y alejarse de aquel extraño mundo.

Una trampilla inesperada (17)


Todos formaron un círculo alrededor de Miguel y Marta, pero no llegaron a ninguna conclusión acerca del pequeño dragón. Entonces el duende les dijo a los chicos que si no se llegaba a ningún acuerdo, tenían que turnarse los días para estar con el pequeño dragón. Marta no estaba nada de acuerdo, y con el dragón en las manos salió a correr a toda prisa. Todos los animales que estaban allí e incluso Miguel corrieron detrás de ella. Nadie se esperaba esa reacción, y Miguel no sabía ya ni que hacer; por una parte quería entregar el dragón a los animales del bosque, pero por otra quería defender a Marta de lo que le pudiese pasar por salir corriendo con el dragón en sus brazos. De pronto, Marta cayó por un hoyo muy profundo en el que sólo había un puñado de tierra en el fondo. Los animales le seguían la pista, pero no se dieron cuenta de que Marta se había caído en una trampilla que los animales del bosque tenían para cazar alguna liebre o algún conejo para cenar. El pequeño dragón que estaba con Marta, comenzó a crecer y ya no era tan pequeño como imaginábamos, sino que había crecido en menos de un minuto más de 60 centímetros. Marta se asustó tanto que pegó tal grito que, Miguel, que estaba perdido por el bosque lo oyó y se acercó a ver quién se había caído por la trampilla. Miguel preguntó:

– ¿Hay alguien ahí?

Marta sabía que era Miguel, y le dijo que por favor le lanzase una cuerda, que tenía mucho miedo porque todo estaba muy oscuro y que cuando viese lo que había pasado no se lo iba a creer. Entonces Miguel sacó una cuerda de su mochila y la lanzó por el hoyo, pero había un problema: La cuerda no era lo suficientemente larga para llegar hasta Marta y no podía sostener tanto peso para subir a Marta y al dragón, que ya no era un bebé.

La reunión(16)


Miguel y Marta no se lo podían creer, primero los lleva hasta un dragón, luego hasta un estanque de cocodrilos y encima se lleva la piedra que tanto les ha costado encontrar, Miguel ya estaba harto de perdonar a Chiguaka por lo que les hacia y estaba muy enfadado, pero como bien le recordó Marta no era momento para enfadarse, se acababa el tiempo y Miguel lo sabia, con el bebe dragón en manos de su enemigo era solo cuestión de tiempo que todo se acabara para ellos y para Merlín, se apresuraron a seguir las huellas de chiguaka, vieron que sus huellas se adentraban en el bosque y eso les dio miedo, ya que era una parte del bosque que estaba mucho más oscura que las demás, aun así no tenían elección así que avanzaron con valor y mucha fe. De pronto cuando se internaron en lo profundo del bosque lo vieron, era una reunión de animales mágicos, todo tipo de criaturas que os podáis imaginar: unicornios, hadas, duendes, centauros, nomos, pegasos, hipogrifos, etc… Esto se estaba poniendo feo y Miguel lo sabia, ya que sin sus poderes no podía enfrentar a estos seres mágicos, y como Marta no sabia utilizar sus poderes no tenían oportunidad de enfrentarlos, pero para su sorpresa se separo del grupo un ser mágico…era Chiguaka, se acercaban a ellos y comenzó de nuevo a hablar a gemidos in entendibles, pero cuando Miguel estaba apunto de gritar a Chiguaka por haberse ido con la piedra un duende hablo a espaldas de Chiuaka.

Duende: ¡Por fin habéis llegado!, os estábamos esperando, bien para vuestra información esta es una reunión que hemos organizado por vosotros para tratar el tema del bebe dragón secuestrado, esta reunión es para decidir si nosotros, los seres mágicos tomaremos parte en esta lucha a vuestro lado o permaneceremos tranquilos sin entrometernos ni ayudaros. Así que… ¡Qué comience la reunión!

Una noche en la cueva (15)


Chiwuaca se cayo al agua…, Marta y Miguel se quedaron asustadísimos, pensaron que Chiwuaka seria devorado por los cocodrilos y no dejarían ni rastro de él, pero para asombro de los jóvenes, observaron como los enormes cocodrilos a los que les tenían tanto miedo, eran completamente inofensivos, parecían estar amaestrados.

Vieron como Chiwuaka acariciaba a los cocodrilos como si fueran pececitos pequeños, y se dieron cuenta de que si, si estaban amaestrados los cocodrilos, y por suerte su amaestrador era Chiwuaca, y con su ayuda pudieron conserguir la piedra roja que necesitaban. Se apresuraron a salir del lago, guardar bien la piedra para no perderla y salir lo mas rápido posible de la cueva, pero lo difícil fue encontrar la salida todo parecía cambiado en la cueva y les llevo bastante tiempo salir de la cueva, tanto tiempo que se les echó encima la noche. La noche dentro de esa cueva era muy fría debido a la humedad y a Marta y Miguel les costó bastante conciliar el sueño, pero pasadas un par de hora Marta consiguió dormirse en los brazos de Miguel y unos minutos después Miguel. Pero la sorpresa seria ver que Chiwuaca no estaba cuando los chicos se despertaron.

El resbalón inoportuno (14)


Entonces, Marta y Miguel se preguntaron la causa por la cual el Chiguaka los había llevado hacia allí, y empezaron a dar marcha atrás rápidamente y a una velocidad atroz. Entonces, el Chiguaka empezó a gritar y a agarrarlos por el brazo, pero Marta y Miguel intentaban salir de aquel lugar. El dragón cada vez se acercaba más a ellos e intentaba alcanzarlos, pero esta vez, el dragón no tenía fuerzas para echar una llamarada por su gran boca: estaba indefenso. Marta y Miguel se quedaron asombrados al ver al dragón sin fuerzas, y se escondieron en una guarida que había dentro de la cueva. El Chiguaka pronto los alcanzó y dieron la vuelta por otro lugar, pero que estaba aún más oscuro que por donde se encontraba el dragón. Querían llegar al lugar en el que estaba la piedra roja, porque llevaban ya dos horas caminando por el mismo sitio sin encontrar nada: estaban desesperados.

Llegaron al fin de la cueva, y allí se encontraba el lago y el cocodrilo que tenía la piedra. Miguel no tenía narices a traspasar el lago, porque no sabían que cocodrilo era, ya que había más de veinte y ninguno tenía la boca abierta. Para encontrar la piedra tenían que pasar por encima de ellos y cuando abriesen la boca quitarle la piedra roja al cocodrilo que la tuviese. Marta le dijo a Miguel que él era el adecuado para pasar por ahí, porque ella tenía mucho miedo y el Chiguaka estaba demasiado loco para pisar a los cocodrilos y de un mordisco se lo comerían. Marta le prometió a Miguel que él le protegería con sus poderes, pero que tenía que ir rápido y con cuidado. Miguel estaba muy asustado, y al principio no quería, pero al final Marta lo convenció y se atrevió a pasar. Cuando Miguel se dispone a ello, el Chiguaka empieza a decir esas palabras raras que suele decir el y se resbala con una piedra que estaba llena de agua…

 

De vuelta al laberinto(13)


A Miguel no hacia más que rondarle una y otra vez la misma pregunta: “¿Sería Chiguaka de fiar o solo les seguía el juego para conseguir lo que quería?” Miguel estaba muy alerta pero poco podía hacer ya que era Marta quien tenía sus poderes, pero esta no sabia utilizarlos y él no tenia tiempo de enseñarle como usarlos, ya que Merlín tardo 40 años en enseñarle a usar sus poderes, y el no disponía de tanto tiempo.

Avanzaban por lo espeso del bosque siguiendo a Chiguaka, quien se paraba cada dos por tres para cazar algún animal, y cuando le preguntaban cuanto faltaba para llegar este decía “uahg auhg auhg”, lo cual hacia reír mucho a Marta pero a Miguel no le hacia ninguna gracia, ya que no entendía ni pío, aparte de “si” y “no” parecía que no sabia ninguna otra palabra de nuestro idioma, y sin sus poderes Miguel no podía hacer nada por entender lo que decía. El camino que seguían le resultaba extrañamente familiar a Miguel.

Y de repente Miguel lo vio, una cueva la cual ya había visto anteriormente, ¡era el laberinto! ¡la guarida del dragón!, Miguel se detuvo, este no tenia ninguna intención de volver a ese lugar, ya que no tenia sus poderes para defender a Marta ni a el mismo si el dragón los atacaba, y teniendo en cuenta que la última vez que se vieron el dragón y ellos, estos se llevaron a su hijo y casi el dragón se los zampa a Miguel y Marta lo más sensato era dar media vuelta, y así se lo dijo a Chiguaka y a Marta, pero Chiguaka no hacia más que decir lo mismo una y otra vez “uahg auhg auhg”, en cualquier otra situación habría resultado gracioso pero Miguel sabia que si entraban sería su fin.

Entonces ocurrió, el suelo empezó a temblar, un potente rugido y una figura gigante apareció, el dragón salió en busca de venganza y se dio cuenta de que Chiguaka los había llevado hasta el dragón apropósito, y sin sus poderes estaban a merced del dragón…