Cuidado con lo que dices (17)


En realidad, Juliet no sabía por qué no había conocido a Jonan antes, puesto que éste era amigo de Sara desde que empezaron juntos a hacer atletismo haría ya unos siete años. Juliet suponía que no habría surgido el momento, entre otras cosas, porque no vivían en una ciudad precisamente pequeña y además ella era un poco tímida así que le costaba hacer nuevos amigos. Aunque no lo conocía en persona, sí lo conocía de vista y se seguían en Instagram y en Twitter, pero no se habían conocido de verdad aún. Ella siempre había estado enamorada en secreto de él y por lo que veía en sus perfiles en redes sociales a ambos les gustaba el mismo tipo de música y tenían los mismos hobbies.

Se estaba muriendo de vergüenza, de un momento a otro Jonan había aparecido y no sabía cómo reaccionar, cómo presentarse, ya no sabía en qué pensar, estaba paralizada, en qué hora fue a esa fiesta, ahora iba a quedar mal delante de él y de sus amigos. Juliet siempre tendía a exagerar las cosas, especialmente se le daba bien llevarlas al lado negativo.

Mientras Juliet divagaba, el chico empezó a hablar, y para su sorpresa conversaba con él como si lo conociese de toda la vida. Perdieron el hilo de lo que hablaron y no hacía más que sonreír embobada. Sara, por otra parte tenía sentimientos encontrados, se sentía confusa; cuando supo que Jonan iría a la fiesta pensó que sería una buena idea presentárselo a su amiga, pero cuando lo vio tras varios meses sin competir con su nuevo corte de pelo, lo vio tan guapo, que se sentía celosa.

Jonan era aparentemente el prototipo ideal de Juliet, parecía que su príncipe azul había salido de uno de esos libros adolescentes que tanto le gustaban, en los que nunca pasaba nada malo, y podías deducir que los dos protagonistas acabarían juntos antes de empezar a leer. Se encontraba tan a gusto hablando con él que fueron a dar una vuelta y sin darse cuenta, espontáneamente le confesó al chico sus sentimientos hacia él.

Este, dejó de sonreír, no podía creer que una chica a la que acababa de conocer en persona le hablase tan en serio sobre un tema así. Él le dijo que era una chica estupenda pero que le gustaba otra y esa era Sara, pero que le encantaría ser su amigo.

Juliet, le pidió perdón a Sara; no se había portado nada bien con ella.

Juliet ante esta respuesta, no pudo controlarse. En otro momento, le habría dicho que no pasaba nada y que diera por hecho que podrían ser amigos. Pero, aquella noche una fuerza distinta la empujó a buscar a Sara, se fue corriendo hacia ella, estaba muy cabreada sin saber por qué.

La encontró bailando con Lara, amiga de Jonan, la agarró por el brazo y tiró de ella hasta la puerta del local, y le dijo bastante alterada: “¿Por qué me presentas a Jonan si ya está enamorado de tí? ¿Lo haces a propósito? ¿Cómo puedes ser tan mala amiga? ¡Eres una falsa!” Sara, sorprendida le respondió: “¿De qué estás hablando? ¡Yo no he hecho nada!” 

Tras contárselo todo, Sara se molestó aún más que cuando le había gritado falsa delante de todo el mundo, sobre todo viniendo de Juliet; ella no sabía nada del tema y no podía controlar lo que los demás pensaran. Ambas acabaron gritándose y llorando, dolidas la una con la otra. Pero dos horas más tarde cuando ambas estaban en sus respectivas casas. Juliet llamó a Sara, para pedirle perdón, no podía creer que se hubiese portado así con ella por un chico, además Jonan era libre para decidir con quién quería estar y ella no era quién para criticarlo. Sara la perdonó, aunque seguía molesta con ella.

Esa noche Juliet se dió cuenta de que sí, los deseos que cumplía su cajita eran muy fuertes; pero la verdadera amistad tiene aún más fuerza que ellos.

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El deseo que todo lo cambiaría.(16)


Sara volvió rápidamente muy asustada a casa de Juliet.

Subieron los dos a su habitación alarmadas, con la cajita de los deseos en brazos. Ninguna de las dos se imaginaban el deseo que escondía aquella cajita, ya que viniendo de su hermano y amigo no se esperaban nada bueno. Juliet, aterrada, decidió por fin abrir la caja, no se pensó dos veces leer aquel deseo que escondía.

Era un viernes atardeciendo, ninguna de las dos se imaginaban que podían ocurrir estas cosas tan ilógicas, ya que cuando escuchas “cajita de los deseos” a todos se nos viene a la mente los deseos más mágicos y remotos que nadie podría imaginar. Ese deseo cambiaría la vida a las dos, ya que ese maldito papel contenía la frase más horrorosa “Espero que Juliet y Sara se enfaden para siempre”. En ese instante se quedaron petrificadas, no sabían que hacer, como reaccionar en ese momento. Sara enseguida dijo –nuestra amistad está por encima de todas las cosas-. Juliet rompió a llorar, en el fondo ella sabía que se podría hacer realidad, porque los otros deseos se cumplieron.sonar-que-vamos-a-una-fiesta

Las dos amigas se quedaron a dormir juntas en casa de Juliet, y no volvieron a sacar aquel tema.

A la mañana siguiente todo parecía ir normal, las dos parecían más tranquilas, pero todo se volvía en contra de ellas. Ya que era sábado, tenían una fiesta de mayoría de edad de un amigo en común. Allí las dos se olvidaron por completo de aquella historia, no paraban las risas y la buena diversión, la noche iba a ser larga. Sara decidió presentar a su amigo Jonan a Juliet, porque a esta le gustaba mucho este chico. Los tres no paraban de reír. A Juliet le empezaba a gustar Jonan, se le veía en el rostro, esos ojos brillantes lo demostraban todo.

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Una situación inesperada. (15)


Después de la larga charla con su mejor amiga, Juliet decidió sacar la cajita de la mochila y escribir un papelito para pedir un deseo. Ella no sabía muy bien que pedir, por eso le preguntó a Sara que debía escribir. Ésta también estaba dudosa ya que cualquier deseo que pidieran podría volverse en su contra como en el sueño de Juliet (el accidente de su profesora de matemáticas, estar lejos de su casa para hacer lo que ella quisiera…). Tras diez minutos pensando, se dispusieron a escribir. Pero había un gran problema, no tenían un bolígrafo.

Juliet regresó a casa con la intención de escribir el deseo que habían decido. Subió las escaleras y entró en su habitación. Decidió ducharse antes de escribir el deseo. habitacion-juvenil-110k-ii-124juvenil-n-110-k-blanco-mokaDurante este tiempo, su hermano entró en la habitación de Juliet con Yoel, su amigo que se había quedado a dormir esa noche en su casa. Yoel cogió la cajita de los deseos, la abrió, cogió un papelito y escribió un deseo. Ambos en ese momento, se empezaron a reír.

Juliet salió de la ducha, fue a su habitación, cuando entró vio a su hermano y a Yoel buscando algo en su mochila. Rápidamente, dio un grito y corrió al salón para decirle a su madre que su hermano y su amigo habían entrado en su habitación y habían estado buscando algo en la mochila. Una vez, que su madre les había castigado, Juliet pensó que estarían haciendo en su mochila. En ese instante, se le vino a la mente que allí estaba la cajita. La sacó y vio que ya había escrito un papelito. Rápidamente cogió el móvil y llamó a Sara y le dijo: “Sara mi hermano ha escrito un deseo. Tienes que venir rápido a mi casa ya que no sé muy bien que hacer.”

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La espontanea decisión (14)


A la mañana siguiente, Juliet se levantó un poco somnolienta. Había estado despierta hasta altas horas de la madrugada sin poder dormir hasta que cayó rendida debido al cansancio. Tras vestirse y prepararse bajo a desayunar junto a su familia como solían hacer todos los fines de semana puesto que había días en los que debido a los horarios de trabajo de sus padres no podían desayunar en familia.

Después subió a su habitación ya que quería estudiar un rato, se sentó en su escritorio y comenzó a repasar la lección. Aunque no podía concentrarse demasiado, ya que la conversación con el dueño de la tienda donde le compraron la cajita la dejó muy confusa. Decidió coger su teléfono y llamar a su amiga para quedar esa tarde e  ir a la cafetería del centro donde solían quedar y después ir a dar un paseo al parque para intentar despejarse y evadirse un rato. Continuó estudiando durante el resto de la mañana. Después de comer, Juliet se prcafeteriaeparó rápido puesto que no le quedaba mucho tiempo ya que había quedado con Sara a las cinco  en el portal de su casa. Unos minutos antes de la hora alguien llamó al timbre se trataba de su amiga. La madre de Juliet le abrió la puerta para que la esperara dentro ya que esta estaba aun terminando de arreglarse. Antes de bajar al salón Juliet miró hacía su escritorio donde tenía guardada la cajita, se giró y salió de su habitación pero bajando las escaleras un impulsivo pensamiento hizo que volviera las subir corriendo para no demorarse demasiado, cogió la cajita deprisa y se la guardó en la mochila algo hizo que Juliet sintiera la necesidad de cogerla y llevársela con ella. De camino a la cafetería iban charlando animadamente cuando llegaron ambas pidieron sus batidos preferidos y se sentaron cerca de una ventana del segundo piso de la cafetería para contemplar las vistas. Tras hablar durante un tendido rato sobre lo que les dijo el dependiente Juliet decidió sacar de su mochila la cajita y después….

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Un Día Interesante (13).


A la mañana siguiente Juliet se despertó antes de lo normal, no podía dormir pensando en que le diría el hombre de la tienda por la tarde. Era viernes, y tenía que ir al instituto, como todos los días debía de coger el autobús para no llegar tarde a clase y así evitar que le regañaran, ya en clase todo iba como cualquier día, Juliet tenía clase de Física y Química a cuarta hora y ella estaba nerviosa, porque posiblemente le iban a dar la nota del examen que realizó ayer y así fue el profesor nada más entrar en clase les dijo que tenía los exámenes corregidos pero que se los daría al final de la clase, Juliet estuvexameno toda la clase nerviosa y preocupada por la nota, y llegó el momento de que el profesor diera nota, iba uno por uno, hasta que llego a Juliet y el profesor la felicitó había sacado un ¡Nueve!. Ella ya estaba contenta durante todo el día, el resto de las horas se le pasaron rapidísimo. Cuando llegó a casa fue corriendo a decírselo a su madre y está se alegro también muchísimo. Ya por la tarde, Juliet y Sara quedaron para ir a la tienda donde  su padre había comprado la cajita. Al cabo de un rato llegaron a la tienda, estaban preparando que decirle a el dependiente. Al final se decidieron a entrar, y hablaron con el dueño, este le dijo que tuviera cuidado con los deseos que escriba en los papeles en blanco, porque no todos pueden ser buenos para todo el mundo, después de que Sara y Juliet conversaran durante 1 hora aproximadamente, Las dos amigas se fueron a casa de Juliet, ya era tarde pero como era viernes decidieron quedarse a ver una película las dos juntas mientras comen palomitas de maíz para relajarse, y eso hicieron.

Cuando se acabo la película, Sara volvió a su casa y Juliet se metió en la cama estaba agotada, pero contenta por el 9 que había sacado en el examen tan difícil para ella de Química. Estaba en la cama tumbada pensando en qué como le había dicho el dueño de la tienda tenía que tener mas cuidado con sus próximos deseos, y Juliet empezó a pensar cual podría ser su nuevo deseo…

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EL PRESENTIMIENTO (12).


A la mañana siguiente, Juliet se despertó empapada completamente en sudor, ¿O no era la mañana siguiente? Estaba absolutamente desorientada, no recordaba nada de lo que  había hecho el día anterior después de que estuviera en el autobús parada por un atasco. ¿Por qué no recordaba eso?, y, sin embargo; sí recordaba todo lo anterior: el accidente de la profesora, el ingreso en el hospital de su hermano, su aventura en el bosque. Pensó rápidamente y se fue corriendo a la cocina. Puso la televisión, le dio al botón del teletexto en el mando a distancia y comprobó la fecha del día. ¡No podía ser! Era el día siguiente al de su cumpleaños. Corrió, de nuevo, hacia su habitación y fue a ver la cajita de los deseos. La abrió y buscó entre los papelitos en blanco. Se dio cuenta que ninguno estaba escrito y entonces pensó que todo podía haber sido un sueño.

Fue a buscar a su madre y le contó lo que le pasaba. La madre le dijo que todo debía haber sido una pesadilla. Que nada de lo que le estaba contando había sucedido en realidad.

Juliet se puso a pensar y se dio cuenta que todo lo que había soñado podía haber pasado en la realidad, pero su aparición y pérdida en el bosque solo podía pasar en un sueño.  Este pensamiento la puso muy contenta, porque realmente casi todo lo que le había pasado en el sueño no era bueno.

Se vistió, desayunó y recordó que esa mañana tenía el examen de química sobre termodinámica y química orgánica. Se paró un momento y pensó en escribir el primer que-es-y-para-que-sirve-la-quimica-organica-2deseo que había escrito en su sueño pero, en ese momento, le recorrió un escalofrío por el cuerpo y pensó en su profesora de matemáticas. Así que decidió que usaría su cajita de los deseos en otro momento, que seguro habría cosas en el futuro más importantes en las que usar sus deseos. Aunque le vino una duda a la cabeza. “¿Y si ahora que sé que todo ha sido un sueño no es cierto que la cajita de los deseos cumple mis deseos?”. Este pensamiento la podía haber atormentado durante toda la mañana, pero al rato su mente se trasladó de nuevo a su examen.

Cuando se montó en el autobús y se sentó, como siempre, al lado de su amiga Sara, le contó su sueño y decidieron que por la tarde se reunirían en casa de Juliet para buscar información en Internet antes de usar los deseos por primera vez.

Llegaron a clase y a primera hora fue el examen de química. Juliet salió muy contenta del examen. Aunque le tenía mucho miedo a esta asignatura y a este examen en concreto, creía que podía sacar una nota bastante buena.

Por la tarde, en casa de Juliet, se reunieron las dos amigas. Juliet enseñó la cajita a Sara. Las dos se pusieron manos a la obra e intentaron buscar información en Internet, pero no fueron capaces de encontrar nada. Todo era como un misterio. Entonces, tomaron una decisión, irían a hablar con el dueño de la tienda donde su padre había comprado la caja antes de pedir el primer deseo. Juliet tenía el presentimiento que su sueño le había querido advertir que el uso de la cajita podía concederle sus deseos pero, también, podía causarle serios problemas.

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IMPREVISTOS A ÚLTIMA HORA (11)


Tras la visita a la casa de su profesora Juliet debía coger el autobús urgentemente si no quería llegar tarde a clase. De camino a la parada, Juliet iba pensando en lo que acababa de hacer y se dio cuenta de que no podía sentirse más satisfecha consigo misma tras haberle pedido perdón a su profesora, a pesar de que ésta no le haya creído mucho respecto a lo que le contó de la cajita de los deseos. Juliet estaba a unos metros de la parada y se dio cuenta de que el conductor estaba a punto de cerrar las puertas del autobús para continuar con el trayecto y si no se daba prisa podría olvidarse de llegar a clase a tiempo. Sin pensarlo dos veces, Juliet echó a correr y montó lo más rápido posible.

El traqueteo del autobús hizo que la mente de Juliet se dispersara hacia otro lugar, pensando en la cajita, los deseos… ¿Cómo podía ser que un objeto tan insignificante haya causado tales desastres? Desde luego, habría sido un buen regalo de cumpleaños si Juliet lo hubiera usado con precaución desde el principio… Mirando por la ventana, Juliet vio un coche con algunos pequeños bollos, en ese momento, se acordó de su profesora de matemáticas. Sin duda, estuvo bien el detalle de haberla ido a visitar esta mañana. Pero cuando estuvo en su casa, ésta le contó por lo que había pasado y que, a pesar de que le habían dado el alta en el hospital, no era del todo independiente, puesto que aún no se encontraba muy bien de un brazo.  Con esto, Juliet pensó que sería una buena idea ir algunos días a su casa a ayudarla.bus

Juliet miró el reloj, eran las 7:45 de la mañana, teniendo en cuenta que había cogido el autobús a las 6:45 y no solía tardar más de tres cuartos de hora en bajarse del autobús, dedujo que algo iba mal.

Así que, volvió a mirar por la ventana y vio que delante había una inmensa fila de coches, muchos de ellos pitando. Sí, sin duda se encontraba en un gran atasco, Juliet…

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EL REGRESO (10)


Juliet se dio por vencida, se tumbó en el suelo a la espera de ayuda o del ataque de algún peligroso animal, al final después de mucho llorar, cayó dormida. Cuando despertó a la mañana siguiente, ya no estaba en ese horrible bosque sino que estaba sana y salva en su habitación, tal fue el alivio que sintió al verse en casa, que siempre recordaría este momento como el día mas feliz de su vida. Bajo corriendo las escaleras de su casa para darles la buena noticia a sus padres, pero cuando llego a la cocina no estaban. Busco por toda la casa pero

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Juliet en su sofá

no había ni rastro de su familia. Los padres de Juliet estaban desesperados, pero cual fue su asombro, que cuando llegaron a casa rendidos, encontraron a su hija sentada en el sofá. No sabían como reaccionar, si enfadarse o alegrarse, al final se decantaron por correr hacia su hija y abrazarla fuertemente . Juliet y su familia siempre recordaran ese día como un día muy feliz. Para celebrar que estaban juntos de nuevo, hicieron una excursión por el campo, se lo pasaron en grande. Al día siguiente Juliet decidió que iría a ver a su profesora a su casa ya que todavía era muy pronto para que acudiera a dar clases, se levanto muy temprano y con la ayuda de su padre le preparó una deliciosa tarta a su profesora. Debía darse prisa si no quería llegar tarde a clases y que la castigaran. Juliet llego en un momento a casa de su profesora, no sabia como disculparse por el daño que le había causado, pero su profesora muy amablemente la perdono al instante, ya que no creyó mucho su explicación de la cajita
de los deseos. Le pidió que se quedara y que juntas se comieran la tarta, pero Juliet no acepto la invitación de la profesora porque iba a llegar tarde. Juliet no podía ser más feliz, pensaba que todo se había solucionado, pero sus aventuras no acababan aquí… 

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LA DESAPARICIÓN (9)


Tras la enérgica y desesperada búsqueda de sus padres durante todo el día, Juliet seguía sin aparecer. Buscaron por todas partes, pero no se dieron por vencidos, entonces decidieron llamar a la policía y estos se pusieron manos a la obra.

En un lugar oscuro, Juliet se despertó arropada por las ramas de un arbusto. Con rostro extraño y algo desorientada miró a su alrededor y no reconocía aquel lugar. Se levantó, se sacudió las hojas que tenía encima y fue entonces cuando se dio cuenta de que estaba en medio de un bosque.

Juliet era una chica muy aprensiva que se asustaba por cualquier cosa, pero hasta ella misma sabía que no era momento para asustarse. No sabía dónde ir ni qué camino tomar, pero se llenó de valentía y siguió aquel sendero tan vir_55906_5062_la_aventura_en_el_bosque_oscuro_cual_seria_tu_destinotenebroso que se encontraba delante de ella. Sin pensárselo dos veces decidió no mirar atrás e iniciar el camino en busca de calor y algo de comida. Era de noche y Juliet se encontraba sola en medio de aquel lugar. De repente algo se movió detrás de ella, se dio media vuelta, pero allí no había nada, solo escuchó cómo las ramas de los árboles se movían. Por cada paso que daba su miedo iba aumentando. Fue justo en ese momento cuando escuchó el aullido de un lobo, ese le aterrorizó aún más, entonces vio como algo se le acercaba. Corrió como nunca antes lo había hecho, corría sin rumbo, desorientada.

Pasados unos minutos, vio a lo lejos una casa. Ella pensó que ya se habría terminado todo y que allí encontraría ayuda, pero a medida que se iba acercando se dio cuenta de que esa casa estaba desalojada y que nadie le podría ayudar. Todas sus esperanzas desaparecieron, se veía sola, sin amparo y sin ninguna idea para salir de aquella pesadilla. Pero lo que Juliet y sus padres no sabían es que aquel deseo solo duraría un día…

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EL DESEO INDESEADO.(8)


Al llegar al hospital Juliet recibió una buena noticia, su profesora no había ido a clases por que ya estaba en su casa, guardando reposo. Juliet se alegró mucho al saber que su profesora se iba a recuperar.

Juliet regresó a casa para  hacer los deberes y leerse el libro que le había mandado su profesor de literatura. Empezó a leerlo y le encantó, se tiró la tarde entera pasando hojas de ese magnífico libro. Su padre le llamó para que bajara a cenar. Mientras estaban cenando tuvo una fuerte discusión con sus padres, subió a su habitación llorando porque estaba muy enfadada. No lo pensó bien y escribió en la caja de los deseos “Ojala estuviera lejos de esta casa para hacer lo que yo quiera“. Se fue a dormir después de haber leído un poco más de su libro, sin acordarse de lo que había escrito en la caja de los deseos.

La mañana siguiente al despertar creía que seguía soñando, al abrir los ojos se encontraba dormida, bajo un árbol, cubierta de hierbas y muerta de frío. No sabía que hacer, estaba sola, perdida y muy asustada. Quería estar con su familia pero la caja de los deseos estaba encima de la mesilla.

Su padre fue a la habitación para despertarla, como cada mañana para ir al instituto pero no estaba allí, se asustó mucho y  fue a decírselo a su madre. Pensaron que Juliet se había enfadado tanto anocgirl-sitting-under-the-treehe que se había ido a dormir a casa de Sara su mejor amiga. Se vistieron rápidamente y fueron a casa de Sara, ella les dijo que Juliet no había pasado la noche allí.

Volvieron a casa para llamar a la abuela de Juliet para preguntarle que si estaba con ella, pero también les dijo que no.

La madre de Juliet abrió la caja de deseos ya que le dijo Sara que a lo mejor había escrito algo en ella y leyó el deseo de su hija. Bajó corriendo al salón para contárselo a su padre.

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