Juan Tamariz, el mejor cartomago del mundo.


Juan Tamariz nació en Écija, Sevilla, el 18 de octubre de 1942. Conoció la magia a la edad de cuatro años, cuando sus padres, Consuelo y Julio, lo llevaron a un teatro a ver a un mago, y desde ese momento decidió iniciar su aprendizaje mágico. Sus padres le regalaban cajas de magia el día de Reyes, y de ese modo Juan daba sus primeros pasos en el arte. Además, el niño asistía siempre que podía al circo a observar a los magos, y los espectáculos mágicos del mago Marlow en el colegio de sus hermanos mayores.

Tan pronto como tuvo el nivel suficiente de magia aprendida, pidió prestados los que serían sus primeros libros de magia. Empezó además a presentar espectáculos ante públicos cada vez más numerosos, y a prepararse para ingresar en la Sociedad Española de Ilusionismo (SEI). Se presentó en la SEI a la edad de 16 años, pero no fue aceptado porque no tenía la edad mínima de 20. Juan, sin embargo, volvió a presentarse cuando tenía 18 años. Tras asombrar a los examinadores, que de inmediato notaron el indiscutible talento del muchacho, ingresó en la sociedad sin que le fuera exigido cumplir el requisito mínimo de edad.

Estando en la SEI, Tamariz conoció a Juan Antón, con quien formó el número de “Los mancos”, un acto en el que ambos actuaban usando solamente una mano. También allí conoció a su maestro, Arturo de Ascanio, y a otros. También empezó a actuar como payaso y titiritero, prácticas que le darían aún más desenvoltura en el arte de la comedia.

Académicamente, Juan Tamariz estudió Ciencias Físicas hasta cuarto curso, pero no terminó la carrera porque su verdadero interés estaba en el cine. Ingresó a estudiar en la Escuela de Cine. Tamariz, sin embargo, no llegó a graduarse como director, pues la escuela fue cerrada en 1970 por el gobierno de la época, debido a la cantidad de huelgas que se hacían en ella. Después del cierre, fundó junto con otros compañeros la Escuela Mágica de Madrid.

En 1973 Tamariz dio su salto definitivo hacia la gloria, cuando ganó  el Premio Mundial de Cartomagia en el Congreso Mundial de Magia, celebrado en Francia. El número que presentó, conocido como “El número de París”, es una asombrosa mezcla de cartomagia y numismagia, que incluye transformaciones, desapariciones y apariciones, todo presentado con mucho humor mientras Tamariz toca música con una armónica. Arturo de Ascanio afirmó que ese efecto era lo más grande en magia que había visto en su vida. El legendario mago Dai Vernon aseguraba, refiriéndose a Tamariz, que en más de ochenta años que llevaba de vida mágica, nadie lo había engañado tal y como él lo hizo.

Actualmente realiza numerosas presentaciones alrededor del mundo, especialmente en España, y aparece en diversos programas y eventos televisivos sobre magia y es considerado uno de los mejores cartomagos del mundo.

Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Tamariz

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El inolvidable Pepe Carroll.


José Arsenio Franco Larraz, conocido artísticamente como Pepe Carroll, fué un grandísimo mago, además de presentador de televisión. Nació en Calatayud (Zaragoza) el 17 de septiembre de 1957 y murió en Zaragoza el día de la noche de Reyes, 5 de enero de 2004 de un infarto de miocardio. Su nombre artístico lo tomó de Lewis Carroll, autor de “Alicia en el país de las maravillas”.

Estudió ingeniería industrial, aunque nunca ejerció dicha profesión. A él, lo que le gustaba era la magia. Estudió esta materia en la Escuela de magia de Zaragoza. Escribió 2 libros sobre cartomagia; 52 amantes, vol.1 y vol. 2. Empezó como manipulador, rama del ilusionismo de las más difíciles, y acabó con la magia de cerca, normalmente junto a Juan Tamariz, Juan Antón, o el mismísimo Arturo de Ascanio. Algunas de las rutinas mas famosas de las que él practicaba fueron los reyes caníbales, Suit Aparition, el incauto tramposo, junto a Juan tamariz… Con Juan tamaríz hizo un tipo de magia lleno de humor y habilidad, la tahuromagia. En él, Juan y Pepe actuaban como tahúres del Misissippi , haciendo chistes y a la vez sorprendiendo con sus efectos.

Pepe ganó el 2º premio del XV Campeonato Mundial de Magia de la FISM en la categoría de Cartomagia en 1982, y en 1988 el 1º premio en la misma categoría.

Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Pepe_Carroll

René Lavand, la leyenda viva.


René Lavand (Buenos Aires, 24 de septiembre de 1928) es un ilusionista argentino de fama mundial especializado en cartomagia. Su nombre completo es Héctor Renato Lavandeira, y vive en Tandil desde su infancia.

René realiza sus ilusiones con la única ayuda de su mano izquierda, ya que la derecha la perdió en un accidente cuando sólo tenía nueve años. Lejos de dejarse derrotar por tal circunstancia, Lavand practicó la cartomagia obsesivamente desde su infancia hasta alcanzar un completo dominio de la baraja. Para ello debió seguir un camino autodidacta porque “todos los libros y técnicas son para magos de dos manos”.

Sin embargo, la atracción de los espectáculos de Lavand no radica exclusivamente en la asombrosa manera en que ha superado su discapacidad, sino en las historias (escritas en su mayoría por sus amigos Rolando Chirico y Ricardo Martín) con las que viste sus ilusiones, y en su expresivo manejo de la pausa y el silencio como recursos dramáticos.

Tras trabajar como bancario hasta los treinta y dos años, en 1961 -tras ganar una competencia mágica en la especialidad llamada manipulación- se lanzó como profesional actuando en la televisión y teatros argentinos (Nacional y Tabaris). Desde 1983 viaja y es reconocido en Estados Unidos, Europa y Japón, donde realiza espectáculos privados y conferencias.

Su juego más famoso es la versión que realiza de un clásico de la cartomagia llamado “Agua y aceite”; en él utiliza una de las frases que definen su arte: “no se puede hacer más lento”. Fue él quien acuño la palabra “lentidigitación” que, en contraposición a la prestigiditación, define a la ilusión ejecutada lentamente a fin de llevar la imposibilidad a su máxima expresión. Otra de sus frases recurrentes en sus presentaciones en televisión, al enfrentar algún plano medio de cámara es “La cámara implacable no me deja mentir…”.

Otros conceptos clave de su arte son “añadirle belleza al asombro”, y la búsqueda de “la belleza de lo simple”. Lo primero lo consigue a través de los cuentos, poesías y música que utiliza en sus presentaciones. Y lo segundo, llevando sus movimientos, gestos y palabras a lo esencial, logrando así un mayor asombro y disfrute por parte de los espectadores. La ilusión en la que más lo consigue es -según sus propias palabras- “Las tres migas”: en ella tres migas de pan aparecen una y otra vez dentro de un pocillo de café, a pesar de haber sido claramente arrojadas fuera de la mesa.

Tiene algunos “discípulos”, como prefiere llamarlos, que lo visitan en su casa para aprender su arte de cerca; para ello acondicionó un vagón de tren que utiliza como salón de magia. También ha grabado videos, y publicado varios libros técnicos. Para el público en general escribió sus memorias: “Barajando Recuerdos”. En ellas cuenta anécdotas de una vida dedicada a recorrer el mundo llevando su arte único, junto a la transcripción de algunas de las historias que cuenta en sus juegos.

FUENTES:

http://es.wikipedia.org/wiki/Ren%C3%A9_Lavand